El mundo en dos dimensiones

En fotografía, intentamos plasmar el mundo que nos rodea (en tres dimensiones) y retratarlo en un papel o plasma (dos dimensiones). Este cambio nos crea un problema y es… LA PROFUNDIDAD!

A mí me gusta que las fotos me sumerjan en otro mundo, si estuviéramos hablando de una película, quiero que las imágenes “me metan” en el papel, que por un momento me parezca que lo único que tengo delante es lo que me muestra la foto.

Básicamente, los truquillos para dar sensación de profundidad a la imagen, son:

1. Uso de líneas reales o imaginarias.

2. Poner objetos en primer plano.

Nikon D80, f/7.1, 1/100s, ISO 200

3. Utilizar la profundidad de campo en el momento del disparo (ésto no puede hacerse con cámaras compactas, hasta donde yo sé)

Nikon D80, f/4.5, 1/60s, ISO 500 – Cabrita en el corral de un restaurante 😦

Las fotografías son de este domingo, cuando estuve de excursión en El Pardo (Madrid), se pueden ver animales más o menos salvajes de cerca, ya que es un coto de caza donde se ven ciervos, jabalíes, etc (y se ven de verdad, que yo no había visto jamás en la vida un ciervo suelto…).

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Consejos para mejorar las fotos de tus vacaciones

Vuelves de puente, has estado en un lugar precioso, te has hecho fotos con iglesias, esculturas, puentes de Calatrava (o no, que hay más arquitectos en el mundo), paisajes con montañas y mar… y te dispones a enseñárselas orgulloso a todos tus amigos y familiares en Facebook (o la red social que sea), y cuando las miras para seleccionarlas te das cuenta de que son una ful de Estambul. Y así año tras año.

Yo no he tenido puente, pero como no soy rencorosa con los que sí lo habéis tenido, hoy traigo unos consejillos que a mí me funcionan muy bien en mis fotos-de-guiri. Para acompañar las explicaciones, cuelgo fotos de mis vacaciones. Evidentemente éstas no las he hecho todas yo, pero ilustran muy bien los errores y aciertos, y cómo se pueden mejorar muchísimo las fotografías de turisteo teniendo un pelín de cuidado (y así, a lo tonto, os enseño mis foto-guiri de las vacaciones de verano).

Piensa en qué es lo que quieres fotografiar: En muchas ocasiones queremos fotografiar algo concreto pero no nos acercamos ni lo encuadramos correctamente en la imagen, por lo que la foto pierde interés y nuestros amigos no sabrán qué mirar. Para hacer una prueba, enseñémosle dos o tres fotos a un amigo o familiar y pidámosle que nos diga qué es lo primero que ve en la imagen. Si no sabe qué decir o no es lo que queríamos que viera, algo estamos haciendo mal.

Qué os llama la atención de esta foto? Pues eso, NADA!
Y de esta? Pues evidentemente, la vaquita 🙂

Sujeta la cámara con las dos manos: Obvio? Sí. Pero cada vez que voy de viaje veo que la gente dispara usando sólo una mano, con lo que conseguimos fotos mal encuadradas, torcidas, y movidas en el peor de los casos.

Mira por dónde cortas: No hay cosa que más rabia me de que me corten los pies en las fotografías, por no decir la cabeza… Si no nos queda otra que no sacar el cuerpo entero, procurar hacerlo por la cintura, pero procurar no cortar las muñecas. Otra cosa evidente pero en la que fallamos en repetidas ocasiones: encuadrad el monumento entero.

Mal, mal, requetemal!

No seas egocéntrico y ponte a un lado: A la hora de posar con algún monumento o paisaje… hazte a un lado. Así, no divides la fotografía en dos e impides la vista completa del precioso paraje o la bonita escultura.

Así, en todo el medio… No!
A un ladito, mejor.

Cuidado con la luz: Me hace gracia cuando veo a alguien posando dándole la espalda al sol, porque cuando llegue a casa las probabilidades de que la persona salga negra son del 100%. Para ello, hay dos soluciones fáciles y una más complicada. La primera, y si no queremos cambiar la posición, es usar el flash, que iluminará al sujeto. La segunda, es cambiar de pose… La complicada, es retocar en un programa de revelado.

Mucho mejor, dónde va a parar!

Aléjate del objeto grande: Hay casos en los que queremos posar en una foto con un monumento muy grande (este dilema lo tiene la amiga inspiradora de este post cada vez que fotografía catedrales). El problema no se soluciona haciendo un contrapicado (es decir, agacharse estando muy cerca del sujeto para que se vea el techo de la catedral, en este caso) porque, como imagináis, saldréis totalmente deformados y pareceréis Gulliver en sus viajes extraordinarios… Como sí se soluciona es alejándose del objeto enorme, y ponerse a medio camino entre la catedral (en este caso) y el fotógrafo. Tampoco vale ponerse en la puerta del edificio, porque se nos verá como una mota en la foto, y la cuestión es que se nos reconozca!

En una espacio cerrado como es la plaza de la Giralda de Sevilla, esta es la única forma de salir con el monumento en condiciones.

Ponte mono/a: Mi novio se ríe de mí porque me retoco el flequillo antes de posar para una foto. Cualquiera que tenga flequillo y pelo largo me entenderá… La cuestión es que seguro que lo segundo que haces cuando llegues a casa (lo primero es tirarte al sofá) es subir las fotos al Facebook o similar. Ese día te arrepentirás de los calcetines con sandalias.

Ni tanto ni tan calvo: Seguramente vayáis de vacaciones con alguien. A lo mejor a ese alguien le apetece estar vosotros, y hacer fotografías sin descanso, tardar mucho en cada disparo, o el típico “hazme una foto aquí, y ahora aquí, y ahora más allá, y ahora con el pelo recogido…” es cansino para cualquiera y garantía de que vuestro acompañante no quiera volver a veros en la vida. Y luego está esa gente a la que quieres sacar en las fotos y nunca se pone. ESA GENTE.

Intenta que las fotos a parejas o grupos las haga quien no sale en la foto: Me refiero a las típicas que disparamos con el brazo estirado. Aparte de que por lo general, no salimos bien, el fondo no se ve prácticamente nunca o se pierde mucha información. Cuando yo le pido a alguien que me haga una foto, generalmente ha de ser un desconocido, intento que sea otro guiri y que tenga una réflex. La razón es que las probabilidades de que desaparezca con la cámara son menores, y que la foto que haga sea en condiciones (que tenga una réflex no lo garantiza al 100%, pero bueno).

Se aprecia un detalle del fondo impresionante… mentira!
Esto ya es otra cosa.

Dos o tres disparos para los retratos, por favor: Cuando retratemos a alguien, aconsejo disparar al menos un par de veces seguidas, así evitamos el temido “jo, salgo con los ojos cerrados…”.

Exprésate: Cuando te retraten, dile a tu acompañante qué quieres que encuadre, que se acerque o que se aleje, etc. Tampoco es mala opción hacerle la foto a él primero y pedirle que te saque una igual.

Cuando vi la silla de director, sabía que quería hacerme ESTA foto. Expliqué cómo debía hacérmela, y aquí la tenemos!

No se me olvida mencionar a la inspiradora de esta entrada, mi amiga Sara, que siempre visita mi blog y que me dio la idea. Este post va por ti, para que puedas presumir de tus fotos alrededor del mundo!

Mecánica

Hola de nuevo!

Últimamente puedo actualizar menos veces, estoy teniendo unas semanas ajetreadas, pero intentaré seguir publicando contenidos nuevos al menos un par de veces a la semana, ¡lo prometo!

Las fotografías que traigo hoy, son sobre todo de detalle, acercándome lo máximo posible a mi sujeto o tratándolo con una perspectiva diferente.

Nikon D80, f/4, 1/10s, ISO 800
Como podéis ver, intenté “forzar” a la imagen a distorsionarse para que aparezca la rueda más grande en perspectiva. No tengo un objetivo especial para realizar distorsiones, así que básicamente me tiré al suelo y procuré acercarme a la rueda desde abajo. La fotografía que hubiera quedado de no hacerlo, sería una monótona y convencional, sin nada que llamara la atención.
Nikon D80, f/4.5, 1/30s, ISO 800
Detalle de la rueda del coche anterior. En este caso intenté que tuviera una profundidad de campo mínima, para que saliera perfectamente enfocada sólo la parte que me interesaba (en este caso, la etiqueta).
Nikon 60, f/4.5, 1/15s, ISO 800
Esta imagen me parece muy curiosa, es de una pieza de un motor de avión. Acercándose lo suficiente y encuadrándolo con cuidado, nos topamos con esta fotografía, donde parece que a quien están observando es a nosotros, y no al revés.

La próxima vez que salgáis a hacer fotos, no os quedéis sólamente en lo evidente. Buscad, mirad con otros ojos a los objetos que habéis visto mil veces, reencuadrad la toma… y tendréis fotografías únicas.

 

 

Lo que no esperabais de Avilés

Cuando uno se plantea visitar Avilés (Asturias), piensa en principio que va a pasear por otra ciudad asturiana más. Que verá su ría, sus calles empedradas y sus casas típicas. Pero Avilés es mucho más que eso.

Nikon D80, f/13, 1/250s, ISO 200

Es una ciudad muy cultural, con una arquitectura sorprendente por su variedad infinita: románico, gótico, postherreriano, modernismo, neobarroco, y un largo etcétera. Avilés acoge infinidad de concursos artísticos, exposiciones dedicadas a pintura, fotografía…

Nikon D80, f/7.1, 1/100s, ISO 200

Como anécdota, y para ilustrar lo importante de esta pequeña ciudad, recordar que Woody Allen la eligió para el estreno de su película “Conocerás al hombre de tus sueños” en 2010, y que algunas de las escenas de “Vicky Cristina Barcelona” se rodaron allí.

Nikon D80, f/7.1, 1/500s, ISO 200
Centro Niemeyer

Esto es todo por hoy. Estoy preparando un megapost para la semana que viene, antes de que os vayáis de puente (vosotros que podéis), espero que os sea útil…

Hasta pronto!